32 días que llevo aquí. No es mucho, pero tampoco es poco. Me quedan unos 240 días para volver y el tiempo corre, como las oportunidades.
No quiero quejarme de que esto es jodido, porque sé que no tengo derecho. ¡Espabila niña! ¡Qué no todo el mundo puede estar haciendo esto! Vale que no vivo en una gran ciudad con miles de tiendas y centros comerciales, cines o sitios para salir. Pero estás viviendo algo diferente, joder, si tan aburrida estabas de tu rutina en Galicia ...pero siempre encuentras algo de lo que quejarte y protestar, porque es muy fácil hacerlo. Así que cada día que pasa te das cuenta de que esto ocurre solamente una vez . A casa siempre hay tiempo de volver para retomar tu vida.
Darse cuenta de todo esto es una señal de que todo va mejor, o que al menos estás más adaptada. Esto no quiere decir que no eche de menos cosas, obviamente.